Los padres no cuidan peor de los hijos, es que las madres quieren que lo hagan como ellas

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María Calvo, profesora titular en la Universidad Carlos III y autora de «Padres destronados» (Editorial Toromítico), tiene claro que la figura paterna es esencial para el correcto desarrollo del niño, aunque lamenta que la sociedad actual la ha desacreditado.

La autora asegura que hay hombres que son considerados por sus propias mujeres como un estorbo en el cuidado de sus hijos, lo que motiva que se alejen más. En una entevista para el diario ABC.es, María Calvo amplía estos conceptos los cuales reproducimos a continuación:

—¿Por qué está devaluada la función paterna?

—Está demostrado que cuando una pareja se separa y va a los juzgados, el 90% de las custodias se concede a las madres, independientemente de que el padre haya estado implicado en la labor de cambiar los pañales a su hijo, llevarle al pediatra; en definitiva, de su cuidado y educación. Hay una creencia mayoritaria de que los hijos están mejor con las madres porque ellas les atienden mejor.

—¿Cuáles son las principales diferencias entre el padre y la madre ante la crianza de un hijo?

—La presencia de la madre es esencial en su papel de darle cariño, protegerle, cuidarle, educarle… pero al mismo nivel que el padre. Lo que ocurre es que el padre y la madre se dirigen a los hijos de manera distinta por su propia educación, cultura, valores, etc. La mujer es la que, por excelencia, se encarga de controlar el espacio vital del pequeño, su comida, sus amistades, que no le falte nada cuando va al colegio… Las madres tendemos a tener una actitud sustitutiva. Es decir, cuando a un hijo se le cae un tenedor, la madre se lo recoge, pero el padre no. Cuando un niño llega tarde a la ruta del colegio por la mañana, la madre le abrocha los botones del polo y le ayuda a ponerse las zapatillas, aunque el niño tenga diez años. El padre le anima: «venga, date prisa en abrocharte el abrigo». El hombre, en definitiva, se decanta por dotarles de mayor autonomía y libertad. De esta forma se fomenta un equilibrio en el desarrollo del niño.

—¿Se demuestra que la figura del padre es imprescindible?

—Sí, para el correcto desarrollo psíquico del niño. En ausencia, física y psíquica del padre, la relación madre-hijo funciona como un universo cerrado, una relación de pareja que se repliega sobre sí misma y perjudica el equilibrio de ambos. Ante estas circunstancias, el padre no juega su papel de separador que es el que, precisamente, permite al niño diferenciarse de la madre y se produce una insana mutua interdependencia madre-hijo. Las mujeres por naturaleza son más proteccionistas, mientras el padre respeta más la libertad y se encarga de cortar el cordón umbilical con la madre, lo que beneficia mucho al niño, y también a la madre a la que la dota de mayor libertad.

—¿Son, en ocasiones, las mujeres muy celosas de la maternidad y no permiten que el padre se desarrolle como tal?

—Efectivamente. Hay madres que renuncian a trabajar por la tarde, a ir al gimnasio, quedar un día con amigas porque piensan que sus maridos no saben cuidar bien de los hijos. Que no lo harán bien. Sin embargo, sí que saben hacerlo, la cuestión es que no lo hacen como ellas quieren, sino desde su enfoque masculino, con su propio estilo paternal. Las mujeres a veces somos demasiado exigentes y este modelo de madre dominante perjudica al niño porque le desequilibra en su desarrollo.

Hay matrimonios en que la mujer exige al padre que se comporte como una «madre bis». No es lo correcto. Lo que hacen los padres no es que esté mal, es que no lo hacen a la manera femenina. Nosotras somos las que en ocasiones les ponemos los límites.

Algunos padres no son valorados y son criticados y considerados estorbos en la educación de sus hijos por sus propias mujeres, por lo que finalmente optan por apartarse y dejar esta competencia en manos de sus mujeres. Sin embargo, la defensa de la maternidad es también la defensa de la paternidad.

—¿Qué consecuencias tiene esta actitud a corto y largo plazo para el niño?

—A corto plazo pueden caer en el abandono escolar y sufrir alteraciones de sueño. Tienen más probabilidades de ser más agresivos, tener menos autocontrol, ser menos solidarios y empáticos… También son más proclives a sufrir enfermedades mentales, a abusar de drogas y alcohol. Sin un padre en el que se vea representado y le aporte esa otra visión de la realidad y educación, lo más probable es que de mayores no sepan cómo ser padres porque lo desconocen, y si lo son tendrán más dificultades en asumir responsabilidades al respecto.

Muchos de los problemas actuales de niños y adolescentes tienen su origen en una falta de atención o deficiente implicación de sus progenitores, especialmente de los padres. Los hijos se frustran.

Estados Unidos es el país con más madres solas del mundo desarrollado; uno de cada tres niños crece sin padre. Las investigaciones demuestran la existencia de 24,7 millones de niños norteamericanos en esta situación, un número mayor que el de los americanos afectados por cáncer, alzheimer y SIDA juntos. En España según datos de 2012 del Instituto de Política Familiar, uno de cada tres niños nace fuera del matrimonio. Los hogares sin padre constituyen la tendencia demográfica más perjudicial de esta generación.

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Padres creativos, hijos creativos

¿Subestimamos la importancia de la creatividad? Tal vez; muchas veces desde la familia no se motiva a los hijos a ser creativos, ya sea porque los padres coartan sus ideas, porque no les permiten tomar decisiones, porque los llenan de pesimismo, o simplemente no le prestan atención a este asunto. Sin embargo, la creatividad es una habilidad que ayuda al ser humano a ser flexible, recursivo, a ver los problemas de un modo diferente y a identificar las soluciones con mayor facilidad.

La creatividad no sólo potencializa la creación, también está relacionada con la supervivencia, el aprendizaje y la inteligencia emocional. “Se ha demostrado, mediante la realización de investigaciones sobre comportamiento humano, la importante influencia del aprendizaje creativo para superar miedos, decepciones y problemas que se presentan a lo largo de la vida del adulto. Los niños creativos tienen mayores posibilidades de sobrevivir y “adaptarse” a entornos adversos, generando ideas que les permiten, no sólo mejorar su calidad de vida, sino también la de su familia.” *Lic. Soledad García – Enbuenasmanos.com

La creatividad proporciona una visión más amplia, lo que hace que la persona se salga de esquemas fijos y logre el mejoramiento continuo.

La creatividad nace en la cuna familiar

Martina Leibovici-Mühlberg en un artículo titulado “El papel de la familia en el desarrollo de la creatividad” el cual forma parte de un informe presentado por la Fundación Botín, hace referencia a la Dra. Margaret Morgan Lawrence quien afirmaba que “la creatividad nace en la cuna familiar y el mundo interior de los padres, antes de que nazca su hijo”.

Por esto, invita a los padres a dedicar tiempos a “volver a ser niños” proponiendo, con audacia, diversas actividades: “Si tuvieran cinco años… ¿qué les gustaría hacer?… Dedicar a esto un tiempo semanal, puede resultar más enriquecedor de lo que pensamos.”

Anima a fijarse en las personas más creativas del entorno cercano, así como a buscar acontecimientos nuevos: realizar otras actividades, conocer a nuevas personas. “Es gratificante descansar, concederse un respiro diario para hacer algo que entretenga. Si alguien ha creado algo –un cuento, una pintura- puede sentirse orgulloso y enseñárselo a sus hijos. En definitiva, hacer de la creatividad una parte normal y enriquecedora de la propia vida ayudará a que los hijos hagan lo mismo.” Señala la especialista.

Acciones concretas para realizar en casa

Tan necesario como es conservar una estructura, ser disciplinados, poseer hábitos y normas; también lo es el tener espacios de sano esparcimiento en familia que fortalezcan los lazos de confianza y potencialicen el desarrollo de habilidades como la creatividad. Además no debemos olvidar que los niños aprenden jugando, mucho más que memorizando.

Martina Leibovici-Mühlberg, brinda las siguientes ideas prácticas para que los padres sensibilicen a sus hijos hacia el pensamiento creativo:

– Habilitar, si es posible, una habitación de la casa dedicada a juegos y aficiones infantiles. Puede tener juguetes educativos que enseñen a crear y a pensar, adecuados a las edades de los chicos, puzzles, pinturas; cosas que habrá que ir cambiando y actualizando con el paso del tiempo.
– Fomentar el método de ensayo-error. Hacer ver a los pequeños que equivocarse en una labor es lógico. Hacer valoraciones positivas de la realidad. El ambiente pesimista y de queja es muy negativo para la creatividad.
– Exponer a los hijos a la música y al dibujo, en dosis adecuadas. Que aprendan a dibujar o/y a tocar un instrumento musical. Cuando ellos escuchen música, puede ser bueno sugerirles que cuenten algo de lo que esa melodía les inspira. Si ven un cuadro, se les puede preguntar qué colores hubieran utilizado ellos. Tras leerles cuentos y relatos de la vida personal, es bueno animar a los hijos a contar sus propias historias.
– Resulta muy motivador ver las cosas desde otro punto de vista; por ejemplo establecer “una búsqueda del tesoro”, puede resultar fascinante.
– Conocer sus talentos y reforzarlos se da de la mano con ser un psicólogo motivador. Por ejemplo: si a su hija le encanta nadar pero le cuestan las matemáticas, puede ser una buena idea que vaya a la piscina después de luchar contra los números.
Finalmente, hay que tener en cuenta la recomendación que hace la experta: “hay que recordar que un proceso creativo requiere un disfrute emocional en la tarea que se lleva a cabo: una concentración grata en el desarrollo de una actividad. Puesto que no resulta siempre sencillo llegar a este punto, este estudio recomienda dar tiempo a los hijos. No es una buena educación la que prepara al niño, con múltiples tareas útiles, para una competencia feroz. Respetar sus tiempos de juego y su evolución interior se parece a la tarea de la buena siembra.”

¿Puedo ser amigo de mi hijo?

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“Los padres pueden decidir ser amigos de sus hijos, pero tienen que ser conscientes de que los dejan huérfanos” dice el médico español Francisco Kovacs. Y es que a menudo algunos padres se cuestionan hasta dónde deben ser los amigos de sus hijos y hasta dónde deben ser sus figuras de autoridad, en especial durante la adolescencia. Por eso, te explicamos la diferencia entre una relación de confianza –apropiada para padres e hijos– y una relación de amigos.

¿Qué es la amistad?

En realidad, la noción de amistad en la adolescencia es muy diferente a la que se experimenta en la adultez. Alrededor de los diez y tal vez hasta los veinte años, los amigos son cómplices de aventuras, buenas o malas (se guardan la espalda entre ellos, incluso en los errores) son los compañeros de situaciones propias de la edad y lejos de sus propósitos está la labor educativa –para eso están los padres-. Ya con cierta madurez adquirida, sabemos que esto no corresponde a la verdadera amistad, sin embrago debemos partir de esta base para comprender el concepto real.

¿Padres o amigos?

Diversos especialistas manifiestan que gran parte de padres y madres, sienten temor de ser `malos´ con sus hijos y evitar así el rechazo de ellos. Razón por la cual prefieren entablar una relación de amistad antes que de educadores.

La sicóloga chilena Pilar Sordo explica al respecto: “No queremos verles la cara larga, que nos digan que somos anticuados, distintos a los padres de sus compañeros, que somos ‘mala onda’. En realidad, queremos ser papás buena onda, aparecer como evolucionados y esto nos hace ser tremendamente ambiguos en nuestra forma de educar; nos cuesta decir que no. Nos vamos en cuarenta explicaciones, somos los reyes de los ‘depende’, con lo que metemos a los niños en una red de inseguridades que les impide conocer qué es correcto y qué no y todo parece permitido.”

Confianza no es lo mismo que amistad

Puede ser que muchos padres consideren que son amigos de sus hijos porque han desarrollado un nivel de confianza tal, que lo consideran como una amistad. Pero en realidad estos dos términos son muy diferentes.

Cuando un padre logra ganarse la confianza de sus hijos, es cuando realmente está haciendo un buen manejo de la autoridad. Dicha confianza se caracteriza por la existencia de líneas abiertas al diálogo que permiten un conocimiento pleno de los gustos y sentimientos de los hijos, gracias a la escucha permanente, al trato cercano y a las orientaciones pertinentes -todo esto hace parte del ejercicio educativo de los padres, muy diferente a la dinámica que llevan los amigos-.

Así pues, se ha de aclarar que el hecho de compartir actividades con los hijos (ir a un partido de fútbol, jugar una partida de videojuegos, llevarlos a sus primeras fiestas, enseñarles a bailar o salir de compras en el caso de las mujeres) son espacios primordiales propios de una relación de confianza, mas no de amistad.

Veamos entonces cuáles son las razones que nos llevan a pensar que los padres deben ser padres y nada más:

La amistad anula la autoridad de los padres: no es posible que ambos conceptos compaginen en el rol de padres, tienen fines distintos; la autoridad educa, la amistad desvía el objetivo educativo. Por ejemplo, una norma no será acatada si la figura del padre ha perdido validez, puesto que no existe consecuencia ante el incumplimiento.
Amigos hay muchos, padres sólo hay unos solos: si los padres son los amigos de los hijos, entonces ¿quién educa? ¿de quiénes recibirán los hijos las enseñanzas sobre valores, integridad, moral, etc.? Los hijos sin importar su edad, necesitan y reclaman un padre.
Diferencia generacional: existen brechas generacionales entre papá/mamá y sus hijos, que los hacen distantes en algunos aspectos. Aunque en realidad el impedimento no es la edad, sí lo es la actitud de los adultos que los lleva a comportarse como los muchachos, tratando de estar a su nivel en cuanto a la moda, el léxico y el trato de “tú a tú” con los amigos de los hijos.
En conclusión, es la amistad una vivencia exclusiva entre personas afines que comparten experiencias valiosas, pero diferente a esto, es el vínculo entre padres e hijos. Lo que sí es propio de este vínculo, es tener una comunicación fluida en ambas direcciones, basada en la confianza y el respeto mutuo.

La adolescencia se forja desde la infancia

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Algunos padres se sienten temerosos ante la llegada de la adolescencia de sus hijos, pues la perciben como una etapa llena de retos y dificultades. Sin embargo, no hay que amedrentarse, lo que hay que hacer es prepararse.

Se suele pensar que se educa para una edad determinada, pero esto es equivocado. Aunque todo plan educativo debe irse adaptando a las necesidades de cada período, se educa para formar una persona adulta. Así que la primera clave es educar pensando en el futuro, teniendo en cuenta que la infancia es la etapa donde forjamos las bases de la adolescencia.

Antes de que llegue la adolescencia

Las primeras edades son el tiempo óptimo para cimentar las bases que se pondrán en juego durante el resto de la vida. Si desde pequeños los hijos acatan normas, cuando sean adolescentes o ya jóvenes, lo más seguro es que se adapten a ellas con mayor disposición. Por eso cuando se quieren lograr cambios o mejoras en los adolescentes, es más difícil lograr resultados satisfactorios, ya que no se puede pretender llevar a cabo una tarea que requería doce años, en unos cuantos meses.

Habrá casos especiales y excepciones a la regla. Pero existen muchas más probabilidades de que la adolescencia trascurra de forma normal, si durante los años previos el adolescente recibió una educación rica en valores y límites; a diferencia de uno que durante su infancia se le dio plena libertad de hacer lo que le provocó, dejando de lado la formación de la voluntad, el acatamiento de normas, la enseñanza de virtudes; en fin, todos los frentes que abarca la formación del ser.

Jorge Ordeig Corsini autor del libro “Preparar la adolescencia”, expresa en éste, el siguiente ejemplo:

“La adolescencia es una de las épocas más divertidas, apasionantes… y problemáticas de la vida. Es como una tempestad que embiste con toda su fuerza. En los antiguos barcos de vela, cuando se encontraban en medio de una borrasca, no tenían más remedio que ponerse a la capa: arriar velas, renunciar a avanzar y rezar para que el barco aguantara. Unos sobrevivían y otros se hundían. ¿De qué dependía? Esta es la pregunta clave. Y la respuesta es: de cómo estuviera preparado el barco; de que se hubiera construido bien, de que el mantenimiento hubiera sido correcto, de que la carga estuviera bien estibada, de que se hubieran hecho las maniobras previas para reducir trapo, etc. Cuando la tempestad ya se ha desatado, no se puede gobernar el barco: tiene que resistir él solo. Muy parecida es la situación de un adolescente. Si la tormenta le sorprende sin una preparación adecuada puede tener graves averías, casi irse a pique.”

No hay que dar por sentado que una buena preparación, elimina cualquier posibilidad de errores y equivocaciones por parte de los adolescentes, pues es lógico y normal que se presenten en esta etapa, incluso estos pequeños tropiezos serán importantes para alcanzar su maduración, además, conocer y aceptar sus propios límites. Frente a este punto, Jorge Ordeig explica: “No es bueno preocuparse demasiado: si el barco estaba bien preparado, las averías no serán de importancia, y tendrán un efecto muy positivo”. Claro que por otro lado, se encuentra la libertad personal, la cual le confiere al ser humano la facultad de tomar sus propias decisiones, pese a que los padres hayan realizado un perfecto trabajo.

Plan de acción

Elabore un proyecto educativo de sus hijos y siga atentamente los siguientes consejos:

Límites y normas desde pequeños. Para los bebés también existen formas de enseñarles los límites, por ejemplo los horarios de alimentación, sueño, recreación, baño, etc.

No ceder ante los caprichos y ayudarles a tolerar la frustración, con el fin de enseñar los conceptos de autoridad y formación de la voluntad. (Ver: Educar a los hijos con un poco de frío: tolerancia a la frustración)

No hacer cosas que ellos están en capacidad de hacer como ordenar su habitación, llevar la ropa al lugar indicado, resolver pequeños problemas… Dejarles que se esfuercen a la medida de sus capacidades. (Ver: Educar a los hijos en el valor del esfuerzo)

No sobreprotegerlos, mejor darles la seguridad para que aprendan a tomar sus propias decisiones. (Ver:Educar sin sobreproteger: ¿cómo lograrlo?)

Fortalecer la autoestima, básico para el adolescente. (Ver: Fortalecer la autoestima: tarea que empieza al nacer)

La enseñanza de valores como orden, disciplina, generosidad, honestidad, amistad, constancia, laboriosidad, respeto… también tienen aplicación en las edades primarias. Los niños irán interiorizando de acuerdo a su nivel de comprensión, pero para ello necesitan que los padres los familiaricen con estas virtudes.

Los padres no nacen aprendidos, requieren preparación y ayudas. Integre a su rutina diaria el aprendizaje en esta labor de padre, puede ser un libro, un artículo, videos, cursos, etc.

El hombre es como un bloque en bruto que durante años va adquiriendo forma gracias a la tarea, exigente y amorosa a la vez, de los padres. Este encargo requiere tiempo, dedicación y constancia, puesto que durante años se sembrará sin ver los frutos, hasta que un día aquella obra deberá brillar con luz propia y defenderse por sus propios medios, valiéndose de los instrumentos adquiridos en años anteriores.

Aprovecha las OPORTUNIDADES y que no te detenga el miedo

Existen ocasiones en las que quisiéramos regresar el tiempo y haber decidido aprovechar la oportunidad que teníamos frente a nosotras.

¿Cuántas veces han soñado con poder detener el tiempo, regresarlo o adelantarlo para ver qué pasaría si decidieras hacer o no alguna cosa? Es muy común que muchas de nosotras experimentemos esa ansiedad al no saber qué pasará si optamos por hacer algo o bien de frustración al dejar pasar una oportunidad.

Déjenme les cuento, que hace poco recibí una invitación por el Departamento de Estado de Estados Unidos y Grupo Fortune para participar en un programa internacional deformación de mujeres líderes. Yo estaba más que honrada por la invitación; el simple hecho de detenerse a pensar en mi cómo una candidata, en verdad es algo para estar contenta, pues desde que se realiza este programa, yo soy la tercera mexicana que participa en él.

Sabía que optar por el ofrecimiento que me hacían traería grandes beneficios para Victoria147, organismo que fundé con la firme intención de redefinir el concepto de la mujer actual al apoyar en el crecimiento personal y profesional de las emprendedoras a través de la aceleradora y de las ejecutivas partiendo del Programa para Ejecutivas; pero también sabía que el ausentarme tanto tiempo requería de una organización impecable.

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Durante mi estancia pude convivir, aprender y conocer a muchos emprendedores, ejecutivos y empresarios. Aprendí que los límites realmente se los impone uno mismo pormiedo al fracaso, por no tener una visión clara de hacia dónde quieren llegar, por falta de conocimiento, entre otras cosas.

Pero sobre todo reafirmé mi creencia de poder apoyar a mejorar el ecosistema emprendedor y también el ambiente laboral, para dar más oportunidades a mujeres. Ese mes que estuve ahí con mi mentora, una directiva de E&Y y su equipo, me hizo ver que las decisiones que he tomado han sido acertadas y que sí, quizá dejé pasar alguna oportunidad pero no por ello detuve el crecimiento de Victoria147.

Lo que quiero transmitirles es que no se detengan por el miedo que pudiera crearles el tomar una decisión. En ocasiones ese “miedo” es simplemente un reflejo del reto que significa salir de tu zona de confort; mantenerse ahí les impedirá crecer, ya sea en lo personal o dentro de su empresa. Es importante que antes de decidir, ciertamente estén lo más informadas posible; en otras palabras, tengan elementos que les ayuden a tomar una mejor decisión.

¿Cómo vencer el miedo?

  • Recrear posibles escenarios les permitirá tener un rango de acción en caso que haya que modificar algo en el camino.
  • Evalúen siempre los pros y contras de la situación; es posible que en un principio se pueda ver algo complicado, sin embargo, si tratan de observarlo desde afuera, podrán verlo de manera más objetiva y eso les ayudará en tomar una mejor decisión.
  • Tengan en cuenta que no siempre se puede tener el 100% de control, así que también sean flexibles y aprendan a aceptar que se equivocan y sobre todo a reaccionar rápido para corregir errores o mejorar situaciones.

Finalmente, recuerden, lo peor que pueden hacer es no aprovechar una oportunidad por miedo. Sean objetivas en cuanto a su situación, la etapa de su empresa y los beneficios que les traerá en su negocio el optar por aprovechar la oportunidad. Hagan caso a su intuición, a los datos duros y verán que será más sencillo decidir.

¿Eres una madre soltera demasiado estresada? Tienes que leer esto por el bien de tu salud

Ser mamá y no tener estrés parece algo difícil de conseguir, y mucho más cuando estamos solas para todo. Pero ya es hora de que tomemos un respiro por el bien de nuestra salud o acabaremos MUY enfermas.

Un estudio publicado por The Journal Epidemiology & Community Health indica que lacrianza en solitario puede tener un impacto negativo en la salud de las madres y conllevar a varios tipos de enfermedades. ¿Quieres saber más? Ven conmigo.

Este estudio analizó la relación que hay entre las madres solteras y su calidad de salud, y para llegar a la conclusión de que el estrés les puede traer malas consecuencias a futuro se recabó información de más de ¡25 mil madres solteras de 15 países!

Así es, el estrés que produce ser madre soltera puede conllevar a una mala salud y a enfermedades, y por este motivo resulta tan importante que no dudes en pedir ayuda para cumplir tu rol de madre, buscar tiempo para cuidar de ti y de tus hijos.

Factores de riesgo

El estudio identificó cuatro factores que pueden intensificar los efectos negativos del estrés:

1. Ser madre soltera antes de los 20 años.
2. Ser madre soltera más de 8 años.
3. Ser madre soltera como resultado de un divorcio doloroso.
4. La maternidad fuera del matrimonio.

El estrés desmedido puede generar, según el estudio, una mayor probabilidad de tener depresión, de caer en la obesidad, y de desarrollar problemas y enfermedades del corazón.

Cómo reducir el estrés

El estrés que por si conlleva ser madre soltera junto al no tener tiempo para ti misma, o no tener paz emocional puede hacer que enfermes. Las emociones y la salud están estrechamente unidas. Entonces, ¿qué puedes hacer?

No es necesario irte a unas vacaciones bien lejos de tu casa cada tres meses para reducir el estrés, con pequeños cambios en tu vida diaria puedes hacer mucho.

  • Mantén una buena alimentación.
  • Acude a tu médico regularmente.
  • Haz ejercicio.
  • Duerme las horas que necesitas cada noche (de 7 a 9 horas).
  • Habla con amigos y familiares sobre tus sentimientos y emociones, no te los guardes.
  • Programa tiempo para ti únicamente.
  • Comparte las tareas del hogar con tu hijos desde que son bien pequeños.

¿Crees que puedes implementar estos cambios en tu vida? Comienza hoy mismo con unos 30 minutos de ejercicio en tu casa mientras tus hijos duermen, ¡te hará sentir mejor! Mantén el estrés en su lugar.

Amor online después de los 40, ¿te animas?

Si bien todo se transforma muy rápido, hay algo que hoy grandes y chicos tenemos en común y está lejos de cambiar: todos somos usuarios de las redes sociales. Hoy por hoy, quién no tiene Facebook, Instagram o Twitter en algún momento seguramente lo tenga, ya es sólo cuestión de tiempo.

Cada vez es más común escuchar casos de personas que se conocieron por Internet. Ya no nos sorprenden este tipo de historias, como años atrás, cuando los chats o los sitios de citas online eran toda una novedad.

El sitio de citas online Loventine elaboró un informe sobre “el amor online después de los 40” en el que responde algunas de nuestras dudas. ¡No te pierdas este artículo y contanos! ¿Te animás al amor online?

Datos curiosos

Como ya dijimos, el deseo de tener una pareja no tiene edad y cada vez son más las personas que tienen incorporado el uso de las redes sociales para relacionarse entre sí. El informe elaborado por el sitio de citas Loventine arrojó unos datos súper interesantes respecto a la edad de sus usuarios: el 27% de los hombres y el 31% de las mujeres son mayores de 40 años. De estos hombres, el 70% tiene hijos, y entre las mujeres, el 81%.

Quién con quién

Según los resultados del informe podemos ver que las personas con hijos tienden a comunicarse más entre sí con quienes viven una situación familiar similar. Algunos datos más:

  • Las personas con hijos tienden a comunicarse con quienes también tienen hijos.
  • Los hombres mayores de 40 con hijos, mandan 1,5 veces más mensajes a mujeres con hijos que a las que no tienen.
  • Las mujeres mayores de 40 con hijos mandan 2 veces más mensajes a los hombres con hijos.

Además, quienes NO tienen hijos envían 2 veces más mensajes a quienes tampoco los tienen que a quienes sí.

En el caso de las madres solteras, separadas o viudas reciben MENOS mensajes que las que no tienen hijos: Las madres solteras, separadas o viudas reciben el 22% menos de mensajes de los que sí reciben las mujeres que dicen no tenerlos. El dato nos dice que las mujeres que si tienen hijos reciben menos contactos que las que no los tienen.

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Otra de las variables que analiza el estudio del amor online además del estado civil de las personas es, por supuesto, la edad: las personas menores a 40 años reciben un 15% más de mensajes que aquellos que pasan esa línea de edad. Pero si bien los jóvenes lideran los puestos de popularidad del sitio, no por tener 40 años o más las personas quedan “fuera de juego”, sino que hay muchos dispuestos a jugar.

Los resultados del informe elaborado por Loventine son alentadores para adultos mayores de 40 que quieran conocer personas online. Nos encanta que cada vez sean más los que se animen al amor virtual y que además no tengamos barreras con la edad.